domingo, 25 de noviembre de 2012

Preguntas


¿Qué es estar muerto? ¿Qué es estar vivo? ¿Cuándo estamos muertos? ¿Cuándo estamos vivos? ¿Por qué estamos vivos? ¿Cómo estamos muertos? ¿Cómo estamos vivos?
¿Acaso dejar de respirar es estar muerto? ¿No podemos estar muertos estando vivos? Ya tiesos, sobre unas cuantas paredes frías, grises y oscuras, escuchamos cómo nos lloran desde el otro lado. El calor repentino no ensordece y nos aliviana tanto como para salir impulsados lentamente ante la menor brisa. Los hermosos jardines floreados se convierten en subjetivos escenarios de perturbadora sequía. El aire, el agua y el fuego no están vivos y sin embargo viven más que nosotros. Tal vez, vivimos cuando no estamos pendientes de eso. Aplastados por la vida quien se cobra su excesivo uso y abuso. Unas campanadas y unas voces melodiosas al unísono intentando elevar nuestro espíritu, aquello que escuchamos llaman alma. Alma negra de cruel pesadez, truenos lejanos, brutal acompañamiento. Pandora implora se devuelvan sus problemas, el mundo muestra su desinterés, desparpajo. Caótica vestida de negra, empuñando el filo por encima de su cabeza, con su rápido movimiento nos arroja al oscuro pantano. Júbilo congelado, espacio no terminado. Estrellas que vemos que no existen, dioses que inventamos que no hablan. Un sentido no encontrado y búsqueda permanente. Ahora:   
¿Estamos vivos?

lunes, 12 de noviembre de 2012

Desvísteme


Vísteme despacio que tengo prisa. Dicen que dijo eso. ¿Cómo saberlo? No lo sé. ¿Quién lo sabrá? ¿Por qué alguien vestiría a otro? Claro, las explicaciones lógicas e históricas lo explican perfectamente, sin embargo, hoy han cambiado algunas situaciones. No tengo prisa, vivo apurado. No me vistas, déjame así por siempre al lado tuyo. Qué más da. No quiero irme, y aún así, si te dijera que sí quiero, sostenme fuerte porque es mentira.
Un aforismo al sirviente. De seguro no entendía nada y mucho menos esto, no es que lo subestime, pero era un simple sirviente. No es que los sirvientes no entiendan, pero ni siquiera lo entienden las personas actualmente, que sólo deben servirle a la vida misma. Vestirse lentamente pese a estar apurado, sería una paradoja temporal. La cuarta dimensión menoscabada por él, el general. Un tirano que nos hace reflexionar unos cuantos años después. La frase como eco y las acciones como contradicción tangible. Intentamos vivir más en menos tiempo. ¿Cómo sería ser inmortal? ¿Cuál hubiese sido la frase si en ese entonces se hubiera sido inmortal? De la guerra y el apuro, al amor y a la inmortalidad.
Hoy, desvísteme despacio que tengo miedo.