viernes, 27 de julio de 2012

La natural rareza


El agua congelándose en aire, cayendo en la tierra, golpeándola y despertando a los seres del inframundo. Estos seres resquebrajando las placas del mundo para vengarse del violento frío que interrumpe el descanso eterno de quienes su control, Hades tiene. El fracturado pasto destruyéndose al son del viento.  Las nubes vuelan tristes porque nunca volverán a donde surgieron. El mar lanzando manotazos al cielo para permitirse ser tan cristalino como para no reflejar quien no es. Los volcanes enardecidos por el amor que los ángeles no le conceden, violentos y apasionados, expulsan en llamas y por partes el corazón que nadie les acepta. Los rayos tronados de quien grita desde arriba ¡Despierta y sigue viviendo! Cupido invirtiendo su arco y lanzándose a si mismo un flechazo de muerte instantánea. Así es como la naturaleza representa de forma sectorizada lo que cada uno de nosotros siente al vivir. La rareza de morir… 

Celar o no celar


¿Qué es celar? No lo sé, pero puedo contarles mi experiencia. Es no poder decir “te quiero conmigo” a la otra persona, es maltratarla sin darte cuenta. En una escena de celos se escondes sentimientos y sensaciones contrarias o no tanto. Puede ser solo un te amo, te amo mucho. Puede ser un te odio, en donde siempre encontraremos también al amor. El odio no viene aparejado solo, siempre va acompañado, solo no tiene existencia. ¿Mi experiencia? La de cualquier ser humano que vive o intenta hacerlo. Quien lea esto sabrá que podrá responder la primer pregunta sin siquiera planearlo. ¿Está mal? Sí. No es la forma correcta de expresarse. Nunca. ¿Si sólo sé amar así? Bueno, si sólo sabes esto habrás pisado el fondo, pero habrás amado sin medidas a alguien. Date por victorioso aún cuando hayas perdido. Cela sin celar, ama con celos amados y vive amando que los celos llegarán pronto para terminarlo todo… 

viernes, 6 de julio de 2012

¿Por qué la diferencia?


Pocos son los casos que me ha tocado vivir de personas que no entienden mi humor. Con un nivel intelectual inferior, denotan que es de mal gusto, inapropiado o hasta desubicado. Los mismos admiran con la risa a personajes con el mismo humor o, inclusive, un humor aún más ácido e irónico. La única diferencia notable es la fama o el reconocimiento que tienen los que sí “caen bien”
Me preguntaba qué hacer en estos casos. Explicarlo, cambiarlo, dejar de usarlo. Pero he entendido que es más sencillo para esas primitivas mentes pedir que el que modifique una actitud sea un tercero y no hacerse cargo de los por qué. Por qué un mismo estilo de chiste de una persona en otra resulta chocante. Por suerte ha nacido ya (y muerto también) quien con el psicoanálisis ha logrado sanar o apaciguar las mentes enfermas de todos nosotros. No pido que me entiendan pero tampoco pretendo entenderlos yo. Cómo criticar algo que no se entiende.  La incongruencia individual crece sin límites. Tal vez, el exterminio, sea una solución. La selección natural hará estragos con todos ellos y yo estaré ahí para hacer reír a quienes hayan quedado de pie