lunes, 31 de diciembre de 2012

Año nuevo


El 2012 ha pasado y quedado atrás, dejando recuerdos guardados en la memoria colectiva, o quizá, quién sabe, en días que no han de volver. Un año como cualquier otro, pero como sobrevivientes del fin del mundo que nunca, por suerte, llegó.
Si el año 2013 va a superar con crecer a su antecesor, que llegue tan pronto como quiera, pero si no lo va hacer que pase tan rápido como pueda.
Los deseos más incondicionales y sinceros para prosperar como personas, como sociedad y como energía que seremos luego de partir. Que cada incandescencia del cielo justo luego de la marcación de los primeros segundos de 2013, sean sólo, para iluminar nuestras vidas y la de nuestros seres queridos. Que nos depare un futuro incierto pero prometedor, venturoso pero justo. Cálido pero soportable.
Caminos que se van a ir separando mientras transcurre el paso del 2013 y los años que antecedan, pero ojala, que muy pronto, nos volvamos a ver para celebrar un excelente año nuevo…

domingo, 25 de noviembre de 2012

Preguntas


¿Qué es estar muerto? ¿Qué es estar vivo? ¿Cuándo estamos muertos? ¿Cuándo estamos vivos? ¿Por qué estamos vivos? ¿Cómo estamos muertos? ¿Cómo estamos vivos?
¿Acaso dejar de respirar es estar muerto? ¿No podemos estar muertos estando vivos? Ya tiesos, sobre unas cuantas paredes frías, grises y oscuras, escuchamos cómo nos lloran desde el otro lado. El calor repentino no ensordece y nos aliviana tanto como para salir impulsados lentamente ante la menor brisa. Los hermosos jardines floreados se convierten en subjetivos escenarios de perturbadora sequía. El aire, el agua y el fuego no están vivos y sin embargo viven más que nosotros. Tal vez, vivimos cuando no estamos pendientes de eso. Aplastados por la vida quien se cobra su excesivo uso y abuso. Unas campanadas y unas voces melodiosas al unísono intentando elevar nuestro espíritu, aquello que escuchamos llaman alma. Alma negra de cruel pesadez, truenos lejanos, brutal acompañamiento. Pandora implora se devuelvan sus problemas, el mundo muestra su desinterés, desparpajo. Caótica vestida de negra, empuñando el filo por encima de su cabeza, con su rápido movimiento nos arroja al oscuro pantano. Júbilo congelado, espacio no terminado. Estrellas que vemos que no existen, dioses que inventamos que no hablan. Un sentido no encontrado y búsqueda permanente. Ahora:   
¿Estamos vivos?

lunes, 12 de noviembre de 2012

Desvísteme


Vísteme despacio que tengo prisa. Dicen que dijo eso. ¿Cómo saberlo? No lo sé. ¿Quién lo sabrá? ¿Por qué alguien vestiría a otro? Claro, las explicaciones lógicas e históricas lo explican perfectamente, sin embargo, hoy han cambiado algunas situaciones. No tengo prisa, vivo apurado. No me vistas, déjame así por siempre al lado tuyo. Qué más da. No quiero irme, y aún así, si te dijera que sí quiero, sostenme fuerte porque es mentira.
Un aforismo al sirviente. De seguro no entendía nada y mucho menos esto, no es que lo subestime, pero era un simple sirviente. No es que los sirvientes no entiendan, pero ni siquiera lo entienden las personas actualmente, que sólo deben servirle a la vida misma. Vestirse lentamente pese a estar apurado, sería una paradoja temporal. La cuarta dimensión menoscabada por él, el general. Un tirano que nos hace reflexionar unos cuantos años después. La frase como eco y las acciones como contradicción tangible. Intentamos vivir más en menos tiempo. ¿Cómo sería ser inmortal? ¿Cuál hubiese sido la frase si en ese entonces se hubiera sido inmortal? De la guerra y el apuro, al amor y a la inmortalidad.
Hoy, desvísteme despacio que tengo miedo.    

viernes, 27 de julio de 2012

La natural rareza


El agua congelándose en aire, cayendo en la tierra, golpeándola y despertando a los seres del inframundo. Estos seres resquebrajando las placas del mundo para vengarse del violento frío que interrumpe el descanso eterno de quienes su control, Hades tiene. El fracturado pasto destruyéndose al son del viento.  Las nubes vuelan tristes porque nunca volverán a donde surgieron. El mar lanzando manotazos al cielo para permitirse ser tan cristalino como para no reflejar quien no es. Los volcanes enardecidos por el amor que los ángeles no le conceden, violentos y apasionados, expulsan en llamas y por partes el corazón que nadie les acepta. Los rayos tronados de quien grita desde arriba ¡Despierta y sigue viviendo! Cupido invirtiendo su arco y lanzándose a si mismo un flechazo de muerte instantánea. Así es como la naturaleza representa de forma sectorizada lo que cada uno de nosotros siente al vivir. La rareza de morir… 

Celar o no celar


¿Qué es celar? No lo sé, pero puedo contarles mi experiencia. Es no poder decir “te quiero conmigo” a la otra persona, es maltratarla sin darte cuenta. En una escena de celos se escondes sentimientos y sensaciones contrarias o no tanto. Puede ser solo un te amo, te amo mucho. Puede ser un te odio, en donde siempre encontraremos también al amor. El odio no viene aparejado solo, siempre va acompañado, solo no tiene existencia. ¿Mi experiencia? La de cualquier ser humano que vive o intenta hacerlo. Quien lea esto sabrá que podrá responder la primer pregunta sin siquiera planearlo. ¿Está mal? Sí. No es la forma correcta de expresarse. Nunca. ¿Si sólo sé amar así? Bueno, si sólo sabes esto habrás pisado el fondo, pero habrás amado sin medidas a alguien. Date por victorioso aún cuando hayas perdido. Cela sin celar, ama con celos amados y vive amando que los celos llegarán pronto para terminarlo todo… 

viernes, 6 de julio de 2012

¿Por qué la diferencia?


Pocos son los casos que me ha tocado vivir de personas que no entienden mi humor. Con un nivel intelectual inferior, denotan que es de mal gusto, inapropiado o hasta desubicado. Los mismos admiran con la risa a personajes con el mismo humor o, inclusive, un humor aún más ácido e irónico. La única diferencia notable es la fama o el reconocimiento que tienen los que sí “caen bien”
Me preguntaba qué hacer en estos casos. Explicarlo, cambiarlo, dejar de usarlo. Pero he entendido que es más sencillo para esas primitivas mentes pedir que el que modifique una actitud sea un tercero y no hacerse cargo de los por qué. Por qué un mismo estilo de chiste de una persona en otra resulta chocante. Por suerte ha nacido ya (y muerto también) quien con el psicoanálisis ha logrado sanar o apaciguar las mentes enfermas de todos nosotros. No pido que me entiendan pero tampoco pretendo entenderlos yo. Cómo criticar algo que no se entiende.  La incongruencia individual crece sin límites. Tal vez, el exterminio, sea una solución. La selección natural hará estragos con todos ellos y yo estaré ahí para hacer reír a quienes hayan quedado de pie

sábado, 24 de marzo de 2012

El hasta luego que suena a hasta siempre


Hoy, dentro de unas horas, tengo el “baby shower” para una de mis amigas de toda mi vida. Mi vida, 22 años. La conozco desde jardín de infantes, cuando apenas sabíamos nuestros nombres, decirlo pero no escribirlo. Hoy está embarazada de 6 meses. No solo festejamos la llegada de una nueva “sobrina” a la “familia” sino también la despedimos. Se va a vivir a otra provincia, al sur, a San Martín de los Andes. “Se va” suena a “para siempre”, pero también a “no verla nunca más”. Un “se va” dentro del país está, por suerte, limitado a la misma nación, con lo cual las distancias son menores. Pero no deja de ser distancia. Recuerdo como si fuese ayer cuando nos peleábamos, cuando nos juntábamos a hacer un trabajo, cuando salíamos del colegio y hacíamos cuanta idiotez se nos cruzaba por la cabeza, cuando me eligió para que le entregue una de las 15 rosas de su cumpleaños. Las noches que pasábamos juntos, con otra amiga, contándonos cosas, profundas y otras tontas. Me fui de vacaciones con mi familia y con ella una vez, y fue espectacular. Crecer es ir caminando por las líneas del tiempo, únicas y proyectadas hacia adelante. Cada persona tenemos una, a veces se cruzan y después se alejan. Es raro despedir a alguien de este modo.  Pese a que no nos frecuentábamos tanto como antes, los recuerdos nos mantenían atados, no es que a partir de ahora no lo hagan, pero es distinto. Creció, formó una familia y debe alejarse. Debe crecer más. Algunas lágrimas se escapan mientras escribo esto, porque el dolor es inevitable, pero apacible con la llegada de Renata. Me da miedo crecer, o que las personas crezcan, porque eso nos acerca a la muerte. Y de la muerte no hay retorno.  
Pensar que esto está determinado por el momento en que nuestros padres decidieron escoger el mismo colegio, otorgándonos, sin saberlo, compañeros, amigos, parejas… Esta es parte de nuestra historia, la de un grupo de amigos que se conocen hace 16 años y al cual la vida, hoy, los separa. Espero que nos junte pronto, nuevamente…

sábado, 10 de marzo de 2012

La muerte de un lado


En un velorio, me preguntaba por qué las personas insistimos con estar al lado del cajón que contiene el cuerpo hasta el último instante. Y la respuesta la encontré recordando que cuando cierran el mismo, piden a todos que se retiren del entorno, y bloquean aquella terrible imagen.
El cuerpo ya sin vida adquiere un valor agregado que solo lo gana al momento de la muerte. Simboliza el último dejo de vida de la persona, se conecta con toda su inmediatez y la representa fríamente. Sus familiares connotan un sentimiento equívoco y se aferran de él para evitar sentir más dolor del que les produce el futuro cambio del tradicional encuentro con quien tal vez no apreciaban al estar vivo.
Al final, el dolor es tan grande que no pueden permitirnos perpetuarlo observando como la tapa del ataúd atrapa por siempre el resabio de vida restante en el difunto. Así y todo debemos seguir viviendo.
Todo cambia cuando quienes tienen el llanto encima, somos nosotros.

jueves, 1 de marzo de 2012

No seas un peso para mí


Cuánto estamos dispuestos a perder por aquello que no tenemos. Pensando en mil momentos no vividos, y en el devenir incierto, vibrante y emocionante. La vida es una sucesión de carreras, me imagino corriendo sin sentido por el espacio efímero e inmenso, ganando siempre y perdiendo contra mí mismo. La lluvia que me despierta golpeándome en la cara pero que me ahoga entrando en mi cuerpo. La amplitud de mis pensamientos que me impiden alcanzarlos pero que me oprimen por todos lados. La gente mirándome y no comprendiendo por qué soy como soy. Me siento accidentado, con un cúmulo de personas alrededor preguntándose por qué suceden las cosas. Yo intentando explicar que yo quise que sucedan de ese modo y que nadie tiene la culpa de no haberlo impedido. Es una imagen dentro de mí. La lástima nos lastima.
Un día me quedé dormido escuchando música para relajarse, específicamente el cantar de unos delfines. Mientras me dormía, creí estar muriendo, una paz se adueñaba de mí ser. No era vacío, oscuro, sino acercamiento y tranquilidad, calidez y desparpajo. Nunca me había sucedido, hasta que pasó. La consecuencia de un momento aplicada a otro. Como si fuese la sensación de un placer determinado asociada a una acción que nada tiene que ver. La felicidad de sacarse la lotería pero puesta en el simple hecho de estarse durmiendo. La inconexión de lo que escribo con la adrenalina que me produciría que alguien lo entienda. No entiendo.
A veces repito escritos, escribiéndolos de diferente forma, o inclusive de la misma, pero qué más da. Por qué limitarnos a encerrar nuestra inteligencia en nuestra mente. Bastante tenemos con tener el alma en el cuerpo sin poder lanzarla al infinito y más allá. Sonrían a quien lo necesite y sonríanle más a quien no, probablemente no esté demostrando lo que realmente le sucede.
Dicen que cuando morimos, el cuerpo se aligera levemente por dejar ir esa masa energética a los que todos llaman alma. Yo creo, y estoy seguro que lo que nos pesa, no es el alma, sino los sentimientos…

viernes, 3 de febrero de 2012

Gris de ausencia


Me pregunto por qué una persona nace para solo vivir 3 años. Ayer, durante el inicio de la tarde Mateo se cayó a la pileta de su casa y falleció tras ahogarse. Mateo era el hijo de mis vecinos, nieto de Ana (ya fallecida), la dueña de la casa, a quien yo le decía tía.  El segundo de 4 hermanos, uno aún no nacido. Cuando estaba observando todo desde la pared a la que subí luego de escuchar los gritos desesperados de muchas personas, comprendí nuevamente que no logramos ser más que un cúmulo de energía contenida dentro de un envase.
El cuerpo yacía inmóvil sobre los brazos de la madre que gritaba “se me muere, se me muere” sin saber que ya estaba muerto. La policía llegó casi de inmediato, 3 patrulleros. Más tarde, bastante más tarde, los bomberos, de los cuales uno cargó al vehículo al niño ahogado. Después del episodio y casi para nada, la ambulancia. Pero la muerte fue más rápida que todos nosotros. Estaba allí llevándose a Mateo y no lográbamos verla, pasó por al lado nuestro. La hermana mayor, una niña de unos pocos años más que él decía: “La ambulancia no viene, Mateo se murió”
Los familiares estaban tirados en el piso llorando, gritando, golpeando las paredes. Abatidos por la vida que seguía, pero sin un familiar.
Qué hacer. Cómo evitar algo así. En ese momento solo quería saber hacer respiración boca a boca, masajes cardíacos, métodos de reanimación, primeros auxilios. Pero no sabía. La impotencia y la ira del descuido se apoderaban de mí. La incertidumbre del qué pasaba mientras los bomberos iban a la clínica.
Hace muchos años, cuando con mis primos éramos chicos, Ana nos invitaba a la pileta. Siempre recalcaba que debíamos estar acompañados de un adulto para no ahogarnos. Quién iba a decir que el lugar donde pasé tantas tardes y donde tanto me divertí en mi niñez se iba a transformar en la tumba de alguien tan libre de maldad.
¿Qué habrá pensado Mateo antes, durante y después? ¿Se podrá pensar en un momento así? Creo que somos capaces de abducir el dolor a otro extremo, a uno muy lejano. Deseo estar seguro que el pequeño no sufrió al morir de una de las peores formas existentes. Quizá fue un juego para él. Como los juegos que hacía yo de muy chiquito que nunca me soltaba del borde por miedo a irme hasta el fondo y no poder salir, aún cuando había muchos adultos alrededor mío capaces de ayudarme o protegerme.
Al caer la noche el cielo oscureció del golpe y la lluvia se hizo presente. Le dije a mi papá: “cuanto más triste es una muerte cuando está lloviendo”.  3 años y un instante para morir. Así es como funcionamos. Movidos por alguien o algo como piezas de ajedrez. Cuando aburrimos, nos quitan del medio soplándonos.
Qué siente un padre más allá del dolor inmenso y sobrenatural. Nada, solo dolor. Ausencia. El título de la historia de Roberto Cossa define cómo se siente una persona  que pierde a alguien que ama. “Gris de ausencia” 

domingo, 22 de enero de 2012

Carta de un enamorado

Me preguntaron si creía en el amor a primera vista. No pude responder otra cosa que no fuera no. Cómo podría enamorarme a primera vista. Una sensación enorme como para simplemente ingresar por un solo sentido. Las personas son egoístas, se limitan a limitar todo. Enamorarse a primera vista. Qué quiere decir. Mirar a alguien y saber que debemos morir con esa persona. Tal vez eso. Que irónico. Sufren por lo que ven, por una simple imagen. Dicen que vale más que mil palabras. Entonces cuántas miles de palabras menos tengo. ¿Nadie puede enamorarse en la oscuridad? Deberían responder que no. La imagen sería negra. Como cuando un rollo se velaba. Esa imagen velada, no dejó de ser una imagen. Quizá nadie pueda mostrarla a un tercero, pero sí puede renacerla en sus pensamientos. La persona que preguntó aquello que desató este texto, obvió algunos detalles. La imagen no estuvo tan clara para él, como para mí. Cómo puedo enamorarme a primera vista siendo ciego. Simplemente siento, no veo. Y así, sin ver, logro enamorarme. Las voces son tan mágicas cuando cerramos los ojos. Me enamoro a primera escucha. Entienden ahora mi respuesta. Deben leer nuevamente el texto, pero esta vez, sabiendo que un ciego, también puede enamorarse.

miércoles, 11 de enero de 2012

El príncipe que no encontraba su cuento


Existe solo una persona en la Tierra que logra enloquecerme y llevarme al borde del abismo de la forma más literal encontrada en mi vida. Lo trasmuta, o trasmuto en dolencias físicas sin sentido pero reales y potentes. Con solo no ver mi gran don y habilidad logra todo lo mencionado. Nombrar a la persona no tiene sentido alguno, porque no gano nada y hasta pierdo bastante. Me hace dudar sobre mis valores, sobre mis creencias más inhóspitas. Voy a terminar creyendo que ser uno más del montón y vanagloriarse de eso es lo que corresponde. Al final creo que el sistema te captura y si no lo logra debe expulsarte, o debes considerarte expulsado. Tal vez el plano tangible no es el que corresponde a un pensamiento lírico y trágico sino a uno rutinario y extensivo de forma finita.
Imaginar el final alivia todo. Antes era llorar, hasta que no alcanzó. Cuando no alcance imaginar el último día será cuando deba vivirlo, hasta decir con una sonrisa, hasta luego.
El diario de una princesa. Pero la princesa se murió y el diario se extravió. Ese es mi cuento. No puede ser contado.